Tanto como jurista, historiador o teólogo, Jacques Ellul se distinguió siempre por su anticonformismo radical. Los textos que reúne el libro son una muestra de su capacidad para erigir el pensamiento a contracorriente del lugar común. Ellul analiza las relaciones que en el plano religioso mantienen el islamismo y el judeocristianismo. Partiendo de tres principios que supuestamente legitiman el parentesco entre ambos, demuestra finalmente que tal relación es teológicamente errónea.