La rivalidad marítima entre España e Inglaterra ha tenido capítulos legendarios. En 1740, por ejemplo, un comodoro británico, George Anson, apresó a un galeón español cargado de plata y consiguió un botín récord. El historiador Glyn Williams narra este episodio con nervio y suspense al estilo de una novela de aventuras.- C.B., La Vanguardia