«Una de las cualidades que más me gustan y aprecio de Luciano Bianciardi es su autoironía, la capacidad de saber tomarse el pelo, de burlarse de sí mismo: hay que tener un gran equilibrio, una gran seguridad y una buena dosis de inconsciencia para convertirnos en juglares de nosotros mismos, del mundo y la forma en que vivimos, de nuestros tics y también, ¡claro que sí!, de nuestros errores». Dario Fo