La ilusión de una identidad única y la creencia en el poder abarcador de una clasificación singular que ignora otras formas en la que los individuos se perciben a sí mismos, son para Amartya Sen dos factores que promueven el conflicto y la violencia en la actualidad. El autor plantea la necesidad de comprender a la libertad humana como único modo de combatir el arte de crear odio que se afirma en el poder de una identidad dominante.