A veinte años de la publicación de este libro, la noción de autopoiesis u organización de lo viviente como caracterización de los sistemas vivos, tiene plena vigencia en nuestros días. En un enfoque mecanicista de la realidad biológica, en que se renuncia a toda explicación teleonómica, los sistemas vivos son explicados en términos de relaciones de producción y no de las propiedades de sus componentes.