El dibujo humorístico y casi caricaturesco de los personajes (realizado por Lucas Varela, uno de los mayores talentos argentinos surgidos últimamente) retratándo-los en un entorno realista, grisáceo y decadente, hacen de adecuado contrapeso a esta fábula repulsiva, indignante y de terror. Esta historieta es uno de los puntos más altos en la extensa y genial producción de Carlos Trillo.
Extracto del comentario de Gabriel Zárate en: fugahistorietas.blogspot.com