«Sus novelas son locamente divertidas, pero también de una misantropía brutal, y no dejan indemne ningún aspecto de la vida y la cultura contemporáneas» (Michiko Kakutani, The New York Times Review of Books).«Como diría Guardiola: “Es el puto amo.” (...) Si lo que quieren es garantizarse unas carcajadas, el humor gamberro de Sharpe es infalible» (Mauricio Bach, La Vanguardia.